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Tragedia en el metro de Ciudad de México

Dos hermanas iban en uno de los vagones del accidente del metro de CDMX: solo una sobrevivió y cuenta lo que pasó

Nancy y Tania Lezama Salgado viajaban en uno de los vagones del metro que se desplomó la noche del lunes 3 de mayo en la Ciudad de México. La más joven de las dos, y quien sobrevivió, narró a una prima los momentos de angustia que vivió antes de ser rescatada. Univision Noticias pudo conversar con ella en México.
5 May 2021 – 04:54 PM EDT
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CIUDAD DE MÉXICO.- Tania Lezama no quiere dormir. El miedo a enfrentarse a cuerpos inertes, agónicos, de volver a sentir pisadas sobre su cuerpo, la mantienen despierta. En la cama del hospital, la joven ha vuelto a preguntar por Nancy, su hermana mayor, con quien volvía a casa la noche del lunes. Lo que Tania no sabe aún es que Nancy es una de las víctimas mortales del desplome del tren de la Línea 12 del metro de la Ciudad de México en el que ambas viajaban.

La vigilia de Tania está por cumplir dos días. Cristal Lezama Vázquez, su prima, lo sabe porque ella la ha acompañado por los hospitales públicos de Tláhuac —ubicado a unas dos millas de donde ocurrió la tragedia— al de Xoco, en el sur de la ciudad y, este martes por la mañana, a uno privado de la céntrica colonia Roma para intentar detenerle una hemorragia interna que tiene su vida en riesgo desde que fue rescatada de los escombros.

Cristal Lezama es quien, sobre la acera del centro de salud donde se encuentra internada Tania, narra a Univision Noticias que el lunes por la noche, Nancy Lezama Salgado salió de trabajar del Parque Las Antenas, un moderno centro comercial ubicado al oriente de la metrópoli en la alcaldía Iztapalapa.

Unas campanadas

Nancy Lezama, de 22 años, cenó el lunes con con su novio, Enrique, justo después de laborar y antes de encontrarse con su hermana Tania, con quien volvería a su casa, ubicada en la colonia Peña Alta, un barrio de la periferia de la capital.

Las dos hermanas llegaron juntas pasadas las 10:00 pm a la estación Periférico Oriente, la más cercana al trabajo de Nancy. Ahí, se dieron cuenta que el avance de los trenes era muy lento. Cristal cuenta que Tania mencionó que en ese momento “comenzaron a sonar unas campanas o unos timbres sin que supiera de dónde provenían”.


“Tania le sugirió a su hermana Nancy que se fueran en camión, que no se fueran en metro”, continúa Cristal. “Pero Nancy le respondió que no, que ya estaban ahí, que se fueran en metro”.

Ambas hermanas abordaron el convoy naranja y verde que se aproximó a la estación elevada en dirección a la estación terminal Tláhuac. Enseguida, el tren serpenteó despacio el viaducto elevado por las curvas y las vías que ha sido motivo de polémica desde su entrada en operación en 2012 hasta que arribaron a la estación Tezonco, donde se detuvo, para luego continuar su camino en dirección a la próxima estación, Olivos.

Fue en ese tramo donde, a las 10:22 pm, Tania sintió un movimiento súbito acompañado de un estruendo. Enseguida, observó incrédula cómo la gente que viajaba con ella y su hermana comenzaba a caer al vacío por la posición que había adoptado el vagón.

La chica quiso tomarse de los pasamanos entre la confusión. Sin embargo resultó inútil y ella también cayó atravesando una de las ventanas del vagón al exterior y golpeándose la cabeza. Sobre los escombros, buscó incorporarse, pero no pudo porque comenzó a sentir pisadas sobre su cuerpo.

Las piernas que la presionaban contra los escombros pertenecían a policías y otras personas que, casi de inmediato, comenzaron a intentar rescatar a los pasajeros que se encontraban malheridos en el interior.

Tania escuchó su teléfono sonar entre el caos. Al responder, notó del otro lado la voz de su hermana Nancy, a quien había perdido justo en el momento de que los dos carros se desplomaran sobre la avenida Tláhuac. “Ella escuchó la voz de su hermana”, dice Cristal.

Sin embargo, repentinamente todo a su alrededor quedó a oscuras y Tania no escuchó más a su hermana a través del teléfono.

Tania recorrió profundamente angustiada con su mano a su alrededor. De pronto, a su costado, palpó lo inimaginable: los tejidos cerebrales de un pasajero que yacía junto a ella. La chica que iba a celebrar una pequeña fiesta de 15 años el próximo fin de semana entonces no pudo más y perdió el conocimiento.

Afuera del Grand Hospital Roma, Cristal hace un esfuerzo por no romper en llanto al recordar la narración que le hizo su prima Tania al estar consciente.

“No le hemos dicho aún que Nancy falleció”, sostiene con los ojos cristalinos. “Dice que no puede dormir. Cuando intenta dormir, tiene mucho mucho miedo y no quiere dormir para nada”.

Localizan a las hermanas

La familia de las dos jóvenes se dio cuenta de que la menor de las hermanas estaba entre las víctimas el mismo lunes por la noche por un reporte de las autoridades que aseguraba que Tania Lezama Salgado se encontraba en el Hospital de Tláhuac.

No obstante, de Nancy no tuvieron información alguna de parte de las autoridades. La familia compartió casi de inmediato fotos en sus redes sociales con la esperanza de localizarla lo más pronto posible.

La tarde del martes, escucharon que había una paciente de nombre Nancy en la Clínica 32. Sin embargo, al llegar ahí, el personal les indicó que no había ninguna paciente con ese nombre.

Cristal asegura que fue justo en la Clínica 32 donde recibió una llamada del padre de las hermanas, Humberto Lezama, quien le dijo que ya habían encontrado a la mayor de sus hijas, pero sin vida en la Fiscalía Coordinación Territorial IZP-6, lugar donde fueron llevados la mayoría de los fallecidos.


En el Grand Hospital Roma, Cristal mira preocupada la fachada del centro de salud. Esta mañana no ha querido firmar documento alguno sobre la responsabilidad de la estancia de su prima ahí porque, dice, la familia es de escasos recursos.

Junto a ella y algunos miembros de su familia, una representante de la oficina de Atención a Víctimas del gobierno de la Ciudad de México, de nombre Miriam Hernández, informa a este reportero que será el seguro del metro de la capital el que se hará responsable de los gastos médicos de Tania Lezama.

Hasta este miércoles, su salud se reporta como grave. Su prima Cristal asegura que esta misma tarde le realizarán una cirugía para tratar de detenerle una hemorragia interna que sufrió y poder colocarle una prótesis en la zona de la pelvis, con lo que intentarán corregirle la fractura que sufrió a causa de la caída del lunes en la Línea 12 del metro.

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