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Actividad de Pandillas

¿Asesinó el Cartel del Golfo al jefe de una pandilla en Chicago? Un reporte del FBI siembra la duda

El cabecilla de la banda los Black Disciples fue acribillado en 2019 poco después de recibir droga de esa organización de narcotraficantes. A la banda le robaron además parte de ese cargamento y un arsenal que tenían para defenderse de grupos criminales enemigos.
6 Oct 2020 – 05:54 PM EDT
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Era la noche del 6 de febrero de 2019 en Chicago, Illinois. Lawrence Loggins, alias ‘Big Law’ y jefe de la pandilla afroestadounidense Black Disciples, conversaba en un auto estacionado frente a su casa con su principal aliado, Kenneth Brown, sobre un cargamento de droga que les había vendido el Cartel del Golfo.

Cuando hablaban sobre cómo llevar la mercancía a un lugar seguro, los sorprendió una lluvia de balas. Loggins fue abatido a tiros dentro del vehículo y Brown resultó con una herida leve. Los atacantes huyeron en un vehículo plateado.

A la par de este homicidio les robaron buena parte de los narcóticos que les envió el cartel y 85 armas de fuego que ‘Big Law’ había recolectado para defenderse de sus enemigos.

Esta información se revela en un reporte del Buró Federal de Investigaciones (FBI), sembrando la duda de si fue el Cartel del Golfo el que ordenó ejecutar al cabecilla de los Black Disciples. No sería la primera vez que una empresa criminal ajusta cuentas en este lado de la frontera: en 2013 un sicario acribilló en Texas a quien fue abogado y emisario de Osiel Cárdenas Guillén, quien era el jefe del Cartel del Golfo.

En la lista de sospechosos por la muerte de Loggins también están pandilleros rivales de Chicago. Al momento, nadie ha sido acusado por ese homicidio, que dejó acéfala a una violenta banda con unos 4,000 miembros en las calles de Chicago.

“Brown explicó que creía que el asesinato del ‘Individuo 1’ (Loggins) estaba relacionado con estos narcóticos y armas de fuego”, señala el informe del FBI, que es parte de una investigación criminal contra Brown y varios miembros de alto rango de los Black Disciples.


Fue en mayo de 2019, tres meses después de que mataron al jefe de su pandilla, cuando Brown le confesó a un informante de la agencia federal que logró recuperar parte del cargamento robado y consiguió 450,000 dólares para pagarle al “tipo de México”, refiriéndose a un operador del Cartel del Golfo.

Brown reveló además que seguía en contacto con ese narcotraficante y que solo sus más allegados sabían que tenía esa conexión con ese cartel, cuya sede es el estado mexicano de Tamaulipas.

Todo lo que dijo fue grabado por la cámara que le colocaron al informante. Afuera del apartamento donde se reunieron, elementos del FBI escucharon con atención esas revelaciones, que ponían fin a la venta de 6,500 dólares de heroína. Brown era entonces el único proveedor de narcóticos de la pandilla. “Conmigo no hay nadie (…) por eso me preocupo por detectar basura (droga de mala calidad)”, dijo él.

El violento historial de los Black Disciples

Loggins, de 46 años, fue ejecutado alrededor de las 9:00 pm frente a su casa ubicada cerca de la esquina de las calles 72nd y Union. Él salió de la prisión en 2009 tras cumplir una condena por el asesinato de Gregory Freeman y hasta su muerte se mantuvo fuera del radar de las autoridades, al menos no volvió a la cárcel.

En relación con el caso criminal más reciente, el FBI investigaba a la pandilla desde 2018 y considera que el asesinato de Loggins sacudió a la banda. Brown, quien era su mano derecha, fue nominado por otros para dirigir a la pandilla “detrás de escena” y ser el encargado de conseguir droga a granel.

No sabían que uno de sus miembros, quien trataba de quitarse una acusación por armas de fuego y narcóticos, ya había aceptado colaborar con las autoridades. Este año, el FBI le pagó más de 40,000 dólares a cambio de la información y los servicios proporcionados en la investigación.


Ese informante grabó múltiples transacciones de cocaína, heroína, fentanilo y armas en el barrio de Englewood, en el sur de Chicago. Gracias a esa evidencia, la Fiscalía federal formuló cargos contra Brown; Darnell McMiller, alias ‘Murder’ y actual líder de la pandilla; y otros 22 miembros.

Los Black Disciples se formaron a finales de la década de 1960 y en sus inicios operó al lado de los Gangster Disciples, una hermandad que llamaron Black Gangster Disciple Nation. Pero rompieron lazos en 1972 y desde entonces tienen una una violenta disputa territorial que es la causa de decenas de asesinatos.

No se pueden ver ni siquiera para hacer negocios turbios. Los Black Disciples compran droga a los operadores del Cartel del Golfo y los Gangster Disciples a los intermediarios del Cartel de Sinaloa. Este último conseguía cargamentos en 2012 a través de un distribuidor en California que se los mandaba por paquetería, según la DEA.

Los carteles mexicanos en Chicago

El Cartel del Golfo es una de las seis organizaciones criminales de México que distribuyen su mercancía ilícita en las calles de Chicago. Sus principales competidores son los carteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación (CJNG), los Beltrán Leyva, la Familia Michoacana y Guerreros Unidos, detalla el informe ‘Carteles y pandillas en Chicago’ que en 2017 publicó la Administración para el Control de Drogas (DEA).

Este análisis describe los tratos que han hecho narcos mexicanos con las pandillas afroestadounidenses y latinas más grandes de ‘La Ciudad de los Vientos’, como Black Disciples, Gangster Disciples, Black P Stone Nation, Vice Lords, y Latin Kings.

Todos pactaron siempre con intermediarios, pero cuando la DEA siguió el rastro llegó incluso hasta los jefes del Cartel de Sinaloa, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán y su compadre Ismael ‘El Mayo’ Zambada.


“La gran mayoría de las drogas ilegales que se distribuyen en Chicago son suministradas por carteles mexicanos”, advierte la agencia antinarcóticos, la cual precisa que los tratos comerciales con los pandilleros se limitan a un distribuidor del cartel que vende a los grupos que le paguen, aunque sean rivales.

La DEA detectó que el Cartel del Golfo era el que suministraba narcóticos a la pandilla TVL, que reclama como suyo una parte del oeste de Chicago. Sus miembros llegaron a ganar hasta 2.5 millones de dólares al año vendiendo heroína y cocaína, de acuerdo con una acusación federal.

Desde la extradición de ‘El Chapo’ Guzmán, el ‘nuevo rey’ de las drogas en Chicago es Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’ y jefe del Cartel de Jalisco. Se cree que sus operadores han llevado gran parte de las sustancias ilícitas que se venden en esa metrópoli.

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