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Suicidios

Se entrega a las autoridades el supuesto autor del video sexual por el que se suicidó trabajadora en España

La expareja de la mujer, quien trabajaba en la misma fábrica, tenía en su poder desde hace varios años al menos cinco archivos de contenido sexual que la semana pasada llegaron a manos de cientos de sus compañeros. Este hombre es el principal sospechoso de la difusión del video por el que Verónica se habría quitado la vida y ahora enfrenta cargos por el "descubrimiento y revelación de secretos".
30 May 2019 – 05:05 PM EDT
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Vista de la sede de la empresa Iveco en San Fernando de Henares, Madrid, donde trabajaba la mujer que se suicidó tras viralizarse un video sexual suyo entre sus compañeros. Crédito: FERNANDO VILLAR/EFE

El suicidio de la empleada de una planta automotriz tras la viralización de un video sexual entre sus compañeros de trabajo ha conmocionado a la comunidad española. Aunque muchos hablan de que la responsabilidad es compartida entre los empleados que difundieron por Whatsapp las imágenes de la mujer y los que cuchichearon sobre ella en los pasillos de la fábrica, a los ojos de la justicia el principal culpable es quien difundió por primera vez ese contenido. Este jueves se entregó.

El presunto autor de la difusión de ese contenido privado es la expareja de esta trabajadora, con quien ella tuvo una relación hace varios años antes de casarse y tener hijos. Los medios españoles señalan que se trata de un posible caso de despecho y que el hombre quería que la mujer volviera con él y al no conseguirlo usó esos archivos como venganza.

Él mismo se entregó esta tarde a las autoridades en el cuartel de la Guardia Civil en la localidad de Madrid en la que reside.

El principal sospechoso en la investigación de la muerte de esta empleada de Iveco, una planta de manufactura de automóviles, declaró en la Jefatura Superior de Policía de Madrid, según informó la agencia EFE citando fuentes policiales. De allí salió tras varias horas de interrogatorio y quedó en libertad con cargos, señala El Español.

También se dio a conocer hoy que Verónica, quien dejó un viudo y dos niños huérfanos de 1 y 4 años, venía soportando la presión por la difusión de estas imágenes desde hace más de un mes. Al menos cinco archivos de contenido sexual, donde ella era la única protagonista, circulaban en el WhatsApp de sus compañeros de trabajo y el viernes pasado llegó al teléfono de su cuñada, quien trabajaba en la misma fábrica.

Su mayor temor era que su esposo se enterara, aún cuando esto sucedió en una relación previa a su matrimonio, pero esto fue lo que acabó sucediendo y, según revelan sus más allegados, lo que terminó por colmar el vaso. La mujer entró en una crisis de ansiedad y al día siguiente se quitó la vida en su casa.

Desde entonces las autoridades abrieron una investigación para averiguar sobre ese material que desencadenó la tragedia, quién lo compartió y cuántas personas lo reenviaron. Algo que aún no se ha podido resolver, pero que llevó a poner en la mira a la expareja de la víctima.

Este jueves el juzgado que hizo el levantamiento del cadáver abrió "diligencias previas por la presunta comisión de un delito de descubrimiento y revelación de secretos (artículo 197.7 del Código Penal)", según informó el diario El País.

La acusación está basada en el informe de las pesquisas que entregó la Policía. La Fiscalía también inició investigaciones "para determinar si hay hechos que pudieran ser constitutivos de delito y la Agencia Española de Protección de Datos inició las actuaciones de oficio", de acuerdo con ese medio.

Ahora muchos trabajadores dicen que no sabían nada

Este caso ha provocado una oleada de indignación contra los trabajadores de la planta donde trabajaba la mujer. Allí emplean a 2,500 personas, de las cuales muchas aseguraron que no sabían nada de lo ocurrido hasta después de la muerte de Verónica. "Somos muchísimos y este sitio es enorme. Muchos se enteraron el lunes de toda la historia, cuando ya había ocurrido todo", dijo un empleado al mismo diario español.

Pero en redes sociales los acusan de haber sido cómplices de quien compartió los videos que vulneraron la privacidad de la víctima. Este miércoles una usuaria se los recordó una vez más:

Pero los empleados de Iveco insisten en que no se debe generalizar y que se trata de una fábrica tan grande que no todos estaban enterados.

"Aquí cada uno dirá lo que sabe, si no sabe, lo que cree, y si no, lo que ha oído por ahí. La única verdad es que eso corrió por algunos móviles, no se sabe por cuántos, y que la última semana sí que hubo corrillos y se extendió más toda esta historia", señaló otro de ellos.

"Tampoco creo que ahora, después de la que se ha montado, haya quien reconozca que lo tuvo o que lo vio", advirtió otro más.

Durante esta semana el personal de Iveco se ha reunido a las afueras de la empresa para manifestarse por lo ocurrido, han realizado homenajes en honor a Verónica y expresado su sentimiento de "solidaridad" con la familia. Aún así, la comunidad no ha dejado de señalarlos, por lo que ahora familiares de aquellos que dicen no haber sido partícipes también interceden por ellos.

Es por esto que además varios de ellos se unieron en una petición creada en la plataforma Stop Haters para pedir que no se generalice, pues no todos conocían esas imágenes ni sabían quién era Verónica. "Es cierto que a mediados de la semana pasada el asunto era conocido por la gran mayoría, pero era algo que estaba en manos de los Recursos Humanos y del comité de empresa por lo tanto esperábamos una solución que permitiera a nuestra compañera una mejor situación y la erradicación de la difusión de los vídeos", dice el documento firmado por los trabajadores.


Si estás deprimido o tienes pensamientos suicidas llama a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio (1-800-273-8255) que está abierta las 24 horas del día.

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