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Vacunas

YouTube arremete, por fin, contra la información falsa: bloqueará todos los videos antivacunas

El gigante de las redes sociales YouTube, fértil campo de cultivo para la desinformación con sus millones de suscriptores en todo el mundo, retirará canales de video de activistas antivacunas de alto nivel como Joseph Mercola y Robert F. Kennedy que con sus discursos han ayudado a sembrar el escepticismo que explica, en parte, la ralentización de la campaña de vacunación en todo el país.
29 Sep 2021 – 11:26 AM EDT
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YouTube eliminará los videos que difundan información errónea en su plataforma sobre cualquier vacuna aprobada, no solo las destinadas a prevenir covid-19.

Los usuarios que publiquen información errónea sobre cualquier vacuna confirmada como segura y eficaz por las autoridades sanitarias locales y la OMS estarán sujetos a la política de bloqueo y podrían ser eliminados, informó la compañía en una entrada de su blog.

"Esto incluiría contenido que diga falsamente que las vacunas aprobadas causan autismo, cáncer o infertilidad, o que las sustancias en las vacunas pueden rastrear a quienes las reciben", dijo YouTube, propiedad de Google. Esta política se aplicará a inmunizaciones específicas como las del sarampión o la varicela, así como a declaraciones generales sobre las vacunas.

La plataforma ya había puesto en marcha campañas para frenar la desinformación relacionada con el coronavirus durante la pandemia. Pero el miércoles reconoció que las afirmaciones engañosas se han extendido a otras áreas de la medicina.

Los investigadores llevan años diciendo que la popularidad de los contenidos antivacunas en YouTube está contribuyendo a aumentar el escepticismo sobre las vacunas que salvan vidas en EEUU y en todo el mundo.


La tasa de vacunación en EEUU se encuentra en torno al 55%, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), una cifra muy por debajo de países como Canadá, Italia, Alemania, Francia o España. La curva de vacunación se ha estancado de forma dramática desde la primera mitad de este año, cuando la vacuna se puso a disposición del público.

En julio, el presidente Biden ya puso en el punto de mira a las redes sociales, a las que acusó de ser parcialmente responsables de la difusión de información errónea sobre las vacunas, e indicó que debían hacer más para abordar el problema.

La decisión anunciada el miércoles supone un cambio de dirección para el gigante de las redes sociales, que transmite más de 1,000 millones de horas de contenido al día.

YouTube había argumentado, de forma similar a como lo hicieron Facebook y Twitter, que mantener una plataforma abierta es fundamental para la libertad de expresión. Sin embargo, las
redes sociales están en el punto de mira de reguladores y usuarios por contribuir a, entre otras cosas, un escepticismo sobre las vacunas que está resultando nefasto de cara a contener la emergencia sanitaria.


YouTube no actuó antes porque se centró en la desinformación específicamente sobre las vacunas contra el coronavirus, dijo Matt Halprin, vicepresidente de confianza y seguridad global de YouTube, en declaraciones a The Washington Post. Cuando se dio cuenta de que las afirmaciones incorrectas sobre otras vacunas estaban contribuyendo al miedo a las vacunas contra el coronavirus, amplió la prohibición.

"Desarrollar políticas sólidas lleva tiempo", dijo Halprin. "Queríamos lanzar una política que fuera completa, que se pudiera aplicar con coherencia y que abordara adecuadamente el desafío".

Gigantes de la desinformación

La política aplicará a gigantes de las teorías conspirativas como Joseph Mercola, un magnate de la medicina alternativa, y Robert F. Kennedy, abogado e hijo del senador Robert F. Kennedy, que ha sido la cara del movimiento antivacunas durante años.

Facebook prohibió la desinformación sobre todas las vacunas hace siete meses, aunque las páginas de Mercola y Kennedy siguen en la red social. Sus cuentas de Twitter también están activas.

YouTube, Facebook y Twitter prohibieron la desinformación sobre el coronavirus al principio de la pandemia. Pero las afirmaciones falsas siguen proliferando en las tres plataformas. Las redes sociales están estrechamente conectadas: YouTube suele servir de biblioteca de los vídeos que se hacen virales en Twitter o Facebook. YouTube ha eliminado más de 133,000 vídeos por difundir información errónea sobre el coronavirus, según Halprin.

Los responsables de YouTube se centraron en eliminar lo que denominan videos "dudosos" de sus algoritmos de recomendación. También han tratado de que los vídeos sobre salud con más legitimidad, como los realizados por hospitales y facultades de medicina, se sitúen en la parte más visible de los resultados de las búsquedas sobre temas de salud.

El movimiento antivacunas se remonta a mucho antes de la pandemia. Las falsas afirmaciones científicas de que las vacunas infantiles causaban autismo, realizadas a finales de la década de 1990, han contribuido a que aumente el número de personas que se niegan a que sus hijos reciban vacunas que han sido habituales durante décadas.


Con la pandemia, muchos buscaron respuestas en Internet y llegaron así a los grandes antivacunas como Kennedy o Mercola. Este último también vende productos de salud natural, lo que supone un incentivo financiero para promover el escepticismo ante la medicina convencional.

El movimiento antivacunas también incorpora grupos tan diversos como los teóricos de la conspiración que creen que el ex presidente Donald Trump sigue siendo el presidente legítimo, y algunos influencers del bienestar que ven las vacunas como sustancias no naturales que envenenarán los cuerpos humanos.

Las vacunas contra covid-19 (así como las del sarampión o las de la varicela) han pasado por el riguroso escrutinio de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés), que es el estándar de oro en el mundo en cuanto a revisión y aprobación de fármacos. A finales de agosto, la FDA dio el paso definitivo para la aprobación total, y no de emergencia, de la vacuna de Pfizer, y se espera que haga lo propio en un breve plazo con la de Moderna, que es muy similar.

La nueva política de YouTube seguirá permitiendo que la gente haga afirmaciones basadas en su propia experiencia personal, dijo Halprin, así como los debates científicos sobre las vacunas.

"Eliminaremos las afirmaciones de que las vacunas son peligrosas o causan muchos efectos en la salud, que las vacunas causan autismo, cáncer, infertilidad o que contienen microchips", dijo Halprin. "Al menos cientos" de moderadores de YouTube trabajan específicamente en la desinformación médica, añadió. La política se aplicará en todas las docenas de idiomas en los que opera YouTube.

Univision Noticias cuenta con elDetector , el primer sitio de verificación de datos creado en español en Estados Unidos. Haciendo clic aquí puedes mirar las explicaciones científicas a falsedades que corren en las redes sociales.

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