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Asesinatos

Las últimas horas de Saraí Llanos Gómez antes de que hallaran su cuerpo en un parque de Atlanta

La noche de su desaparición, Saraí Llanos habló por mensajes de texto con su madre y le contó que querían prostituirla. Molesta, al día siguiente se devolvería a Chicago, donde vivía, pero en la madrugada desapareció. Su madre, Gardenia Gómez, hizo una reconstrucción de las últimas horas de vida de su hija.
Publicado 29 Jul 2022 – 10:51 AM EDT | Actualizado 29 Jul 2022 – 06:21 PM EDT
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La tarde del 14 de junio de 2022, Saraí Llanos Gómez supo que la habían engañado. No había viajado de Chicago a Atlanta para trabajar de mesera por un mejor salario, como le habían prometido. El trabajo era de dama de compañía. Ella se negó. Molesta, llamó a 'la rusa', su empleadora, la que le hizo la oferta falsa. Le dijo que la denunciaría y que le entregaría su foto a la policía. Unas horas después de aquella amenaza, la migrante ecuatoriana desapareció del hotel en el que se hospedaba.

La mañana del 15 de junio su madre le escribió a las 7:00am un mensaje de texto, como acostumbraba a hacer cada día: "¿Cómo amaneció la niña más linda de la mami, esa negra bella y hermosa?". No le contestó. Extrañada, porque Saraí siempre contestaba, llamó a 'la rusa' para que preguntara en el hotel, pero no quisieron darle información porque no era familia.

"El hotel me llamó a mí", cuenta a Univision Noticias Gardenia Gómez, madre de Llanos. "Me dicen: 'Señora, su hija no está en el cuarto, ha salido desde las 12:30 de la noche. Salió caminando, nadie la forzó. Alguien la vino a ver en un carro'".

Un trabajador mexicano del hotel SpringHill donde dormía Saraí subió a la habitación, la revisó y le confirmó a la madre: "Las cosas están intactas. Como que tu hija salió y nunca regresó".

Gardenia Gómez sospechaba —y sigue sospechando— de 'la rusa': "Tiene que ser que con engaños la sacó (...) ¿Para qué saldría mi hija si no conoce nada? ¿Si tenía dos o tres días de haber llegado ahí?". Cuando le consultó a 'la rusa' sobre lo que podría haber pasado con su hija, ella le contestó, recuerda Gardenia Gómez: "'Tu hija tiene que haber ido con algún enamoradito por ahí, ni hagas nada, ni pongas denuncia. Entre sábado y domingo van a venir y te la dejan botada aquí afuera, cuando ya se cansen de ella'. Así me contestó".

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La investigación por el homicidio de Saraí Llanos Gómez sigue en curso. Las autoridades le han pedido a la madre que corte por completo las comunicaciones con 'la rusa', que no paró de escribirle los días posteriores a la desaparición preguntándole con insistencia por el pasaporte de Saraí, por si viajaría para buscar a su hija o si denunciaría la desaparición.

Ese 15 de junio Gardenia no pudo poner la denuncia en Guayaquil. La mayoría de las 24 provincias de Ecuador vivían protestas contra el gobierno de Guillermo Lasso por el alto costo de la vida. Nueve días después logró llegar a la Cancillería y notificó la desaparición de su hija. Cuenta que para el 30 de junio la noticia había llegado a las autoridades policiales de Atlanta. Ella tenía esperanzas de hallar a Saraí viva.

Pero para entonces el cuerpo tenía 10 días en la nevera de una morgue. Un trabajador de limpieza de un parque de Atlanta lo había hallado cerca de un lago el 20 de junio. A raíz del hallazgo, la Oficina del Sheriff del condado Hall dio a conocer un retrato en dibujo de un sujeto de interés que caminó la madrugada del 15 de junio por la zona en la que la joven ecuatoriana fue abandonada. Lo vieron en las imágenes de las cámaras de vigilancia del parque.

Lo describen como un hombre blanco de casi 30 años y seis pies de alto, de contextura fuerte y quien manejaba una SUV último modelo de color gris oscuro.

"Mami, EEUU es lindo"

Saraí Llanos Gómez había migrado de Guayaquil, donde nació, a Chicago, en busca de un empleo que le permitiera mantener a sus dos hijos, de tres años y medio y un año y medio, y a su madre, Gardenia. Su padrino le había regalado el pasaje y la recibió en su casa la mayor parte de los 10 meses que estuvo en Estados Unidos.

En ese tiempo trabajó con él vendiendo comida ecuatoriana en una carreta: encebollado y el típico estofado de guata, sobre todo.

"Mami, EEUU es lindo", le dijo Saraí a su mamá a días de haber llegado.

Un día, un amigo de Guayaquil le dijo a Saraí que tenía una amiga a la que apodaban 'Shakira', que la podía ayudar a conseguir un mejor empleo en Estados Unidos. Fue ella quien la conectó con 'la rusa', la dueña del negocio, y Saraí la llamó: "Le dice que tiene que viajar a Atlanta para que trabaje de mesera en un hotel Marriott. Le preguntó si tenía papeles y Saraí le dijo que no, que estaba ilegal", cuenta la madre. "'La rusa' le dijo que se casara con 'Shakira' en Las Vegas, que ella le pagaba el matrimonio".

Extrañada por la propuesta, Saraí decide hacer una videollamada con alias 'Shakira' para preguntarle más detalles sobre 'la rusa'. En respuesta, 'Shakira' le manda una fotografía. "Le preguntó también cómo era el sueldo (...) y si las propinas eran para ella o había que compartirlas con la jefa. La 'Shakira' le dice: '¿Qué propinas?'. 'De lo que vamos a trabajar de mesera'. 'De mesera no; es de dama de compañía'", le responde.

Saraí, cuenta Gardenia Gómez, llamó a 'la rusa' para reclamarle. Le dijo que la denunciaría. "Imagínese la inocencia de mi hija. Eso pasó el 14 (de junio). Mi hija le dice que se iba el día siguiente. No le dio chance de salir. Con algún engaño 'la rusa' tiene que haberla sacado del hotel", lamenta la madre.

Gardenia Gómez sabe tanto porque su hija le contaba todo. La última noche que hablaron por mensaje de texto, el 14 de junio hasta las 9:34pm, Saraí le contó todo el engaño y le mandó a su madre la foto y el teléfono de 'la rusa'. "Yo no solo era su madre, era su mejor amiga. Yo hablaba con ella de madrugada, de mañana, tarde, noche. A todas horas estaba para ella. Era su doctor, su consejera. Éramos ella y yo, ¿no ve que vivíamos con los bebés?", dice llorando.

"El niño no duerme"

A Gardenia Gómez la llamaron el 25 de julio para confirmarle que el cuerpo que había estado en la nevera de la morgue por semanas era el de su hija. Lo corroboraron con las huellas dactilares.

Cuando ella atendió esa llamada, estaba en la casa con el niño menor de Saraí, de un año y medio. "Yo estaba sola con el bebé chiquito y me volví loca gritando, porque yo vivo sola con ellos. No había nadie a mi lado para consolarme. Eso le ha afectado (...) Me dijeron de la guardería que el niño no duerme normal, que brinca y brinca. Está asustadizo, grita, llora, no está normal mi nieto", cuenta sin poder frenar el llanto. Y el más grande, dice, no hace más que preguntar por su mamá: "Lo llamaba todos los días, a cada rato lo llamaba".

Gardenia está tramitando la visa para poder viajar a Atlanta a reconocer el cuerpo de su hija. El pasaje, asegura, lo pagará con una colecta que hicieron los vecinos de su barrio.

Y cuando regrese a Ecuador lo hará sola. Las autoridades le dijeron que Saraí permanecerá en Estados Unidos hasta que concluya la investigación. Por ahora solo sabe que el 15 de junio le asesinaron a su única hija.

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