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Embarazo

Las muertes relacionadas con la maternidad subieron en 2020, sobre todo entre mujeres negras

Las muertes relacionadas con el embarazo, parto y posparto de las madres en EEUU —el país más peligroso para dar a luz dentro de las naciones desarrolladas— aumentaron en el primer año de la pandemia, especialmente entre las mujeres negras, según un informe publicado el miércoles.
Publicado 23 Feb 2022 – 11:39 AM EST | Actualizado 24 Feb 2022 – 05:09 AM EST
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En total, en 2020 se produjeron cerca de 24 muertes durante el embarazo, parto o posparto por cada 100,000 nacimientos, de acuerdo con un informe del Centro Nacional de Estadísticas de Salud publicado el miércoles.

Es una estadística que confirma el lugar de EEUU como el peor para dar a luz de las naciones industrializadas, y que multiplica por tres las del vecino Canadá, por ejemplo. La tasa revela, además, que la tendencia continúa empeorando: en 2019, se produjeron 20 muertes por cada 100,000 nacimientos; en 2018, la cifra fue de 17.4.

Entre las mujeres negras las cifras se dispararon, y en 2020 alcanzaron 55 muertes por cada 100,000 nacimientos. En el caso de las hispanas, en 2020 las tasas subieron de 13 a 18, mientras que para las blancas el número se mantuvo uniforme (19 por cada 100,000 nacimientos).

La influencia de covid en la mortalidad materna

El informe no se adentra en posibles explicaciones, y los investigadores dijeron que no han investigado a fondo cómo covid-19, que aumenta los riesgos de enfermedades graves en el embarazo, podría haber influido.

Muchas personas retrasaron la atención médica al principio de la pandemia por miedo a contraer el virus. Además, la saturación de enfermos de coronavirus puso al límite al sistema sanitario, lo que podría repercutir en las muertes relacionadas con el embarazo, dijo Eugene Declercq, profesor e investigador de la muerte materna en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston.

Declercq calificó estas tasas de "noticias terribles" y recordó que EEUU ha tenido continuamente peores resultados en materia de mortalidad materna que muchos otros países desarrollados.



Janelle Bolden, profesora adjunta de obstetricia y ginecología en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, dijo que el informe no es sorprendente.

"La pandemia ha puesto de manifiesto las disparidades en el acceso a la atención y la calidad de la asistencia sanitaria. También ha dejado al descubierto la falta de apoyo a la sanidad pública y a los organismos sociales de los que muchas personas dependen para cubrir sus necesidades básicas″, dijo Bolden en declaraciones a AP. "Estas disparidades e insuficiencias conducen a una atención deficiente y a peores resultados".

Condiciones de salud preexistentes y racismo estructural

Aunque el informe actual tampoco se adentra en investigar la disparidad entre razas, los factores que ayudaban a entender la situación en el pasado giraban en torno a las condiciones de salud subyacentes, la falta de acceso a la atención médica de calidad y el racismo estructural.

Un informe de los CDC de 2019 apuntaba al retraso en los diagnósticos, los fallos a la hora de reconocer señales de alarma o la falta de acceso al sistema sanitario, y concluía que las mujeres negras, nativas de EEUU y nativas de Alaska tenían tres veces más posibilidades que las blancas de morir en complicaciones relacionadas con el embarazo.

“Hoy en día, una madre estadounidense tiene el 50% más probabilidades de fallecer en el parto que las que tuvo su propia madre”, dijo en 2019 y en relación a este informe el doctor Neel Shah, obstetra de la Escuela de Medicina de Harvard.

La tasa de mortalidad materna en EEUU se ha triplicado con creces en 35 años. Hace una década, era de 16 muertes por cada 100,000 nacimientos, pero se ha incrementado en paralelo a las tasas de obesidad, enfermedades cardíacas y el número de cesáreas, más peligrosas para la madre.

Los datos muestran que las mujeres negras —independientemente de su salario o educación— tienen un peor desempeño que las blancas. Donde viven y trabajan impacta directamente sus embarazos: esos mismos factores provocan las muertes.

No solo se trata de las complicaciones que experimentan durante el embarazo o al momento de dar a luz, ni las limitaciones para acceder a servicios de salud de calidad. También tienen más posibilidad de vivir en una comunidad pobre, con menos servicios, menos recursos y menos acceso a la comida sana y al ejercicio: a todos aquellos factores que son críticos para tener una vida saludable.

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