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Sé lo que es vivir en una dictadura

"Las tácticas de miedo de Trump se remontan a la intimidación de Fidel Castro sobre sus oponentes y los medios de comunicación." (Read this oped in English)
Opinión
Mileydi Guilarte es ex directora del Consejo de Seguridad Nacional para Asuntos del Hemisferio Occidental.
2020-09-15T11:46:59-04:00
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Máximo Alvarez habla ante la Convención Republicana. Crédito: Handout/Photo Courtesy of the Committee

Vine a los Estados Unidos desde Cuba a mediados de la década de los 80s cuando tenía nueve años. Como muchos miembros de familias que huyeron hacia acá para escapar del comunismo, la corrupción y la tiranía; sé lo que es vivir en una dictadura. El por eso que soy vehementemente anti-Castro y soy un oponente del actual régimen cubano.

También apoyo a Joe Biden para presidente.

En las últimas semanas me ha desconcertado ver y escuchar todas las mentiras diarias vertidas en la televisión nacional por nuestros propios hermanos y hermanas que repiten una y otra vez los cuentos de Donald Trump afirmando que se preocupa por nosotros. Tomemos a Máximo Álvarez, quien llegó a este país cuando era niño durante la Operación Peter Pan a principios de la década de los 60s y quien respaldó a Trump en la reciente Convención Nacional Republicana. No pude evitar pensar cómo Máximo y los más de 14.000 menores, no acompañados, enviados por sus padres para escapar de Castro y vivir en libertad habrían sido tratados si Trump hubiera estado en el poder en ese entonces.

Lo más probable es que Trump hubiera enjaulado a Máximo y a esos niños, algunos de ellos nuestras madres y padres, abuelas y abuelos, como lo hizo con los miles de menores no acompañados que huían de la violencia de las pandillas y de gobiernos fallidos en Centroamérica. Me duele que alguien como Máximo pueda apoyar a Trump, un dictador en desarrollo, sabiendo lo que el sabe sobre el sufrimiento que ese liderazgo puede causar. Esto lo hemos visto esto antes, las tácticas de miedo de Trump se remontan a la intimidación de Fidel Castro sobre sus oponentes y los medios de comunicación. Y mucho más peligroso, su voluntad de incitar a la violencia y alterar las instituciones democráticas a su conveniencia.

¿Qué es lo que Máximo y otros seguidores latinos de Trump no entienden? A veces, la pasión de nuestra oposición al comunismo nubla nuestro sentido común.

Todavía recuerdo, como muchos de nosotros, cuando llegué a Hialeah a mediados de los 80s sin hablar una palabra de inglés. Solo tenía 9 años. Trabajé en los pulgueros de Opa Locka, Bird Road y Homestead para ayudar a mis padres a pagar los gastos del mes, y rezaba para que ninguno de nosotros se enfermara, porque no podíamos pagar un seguro médico. Hasta que llego Obamacare, una ley que Joe Biden ayudó a aprobar en el Congreso, finalmente pudieron algunos de mis familiares, por primera vez en más de 30 años, tener acceso a un seguro médico en los EE. UU.

Los desafíos que enfrentamos la mayoría de los latinos no me detuvieron. Me convertí en la primera graduada universitaria de mi familia; fui a trabajar para el gobierno federal y, finalmente, trabajé en la Casa Blanca durante la Administración Obama. Si Trump hubiera sido presidente hace cuatro décadas, yo estaría viviendo aun Cuba hoy, luchando para llegar a fin de mes y temiendo quién podría estar monitoreando mi actividad en un internet restringido por el gobierno. Y estaría esperando en vano las remesas de familiares en Estados Unidos, ya que Trump también las habría reducido.

Trump es un experto engañando a la gente, al igual que Fidel y otros dictadores en Centro y Sudamérica en nuestro tiempo. Sus afirmaciones de que Biden es socialista y de que está contra la ley y el orden, es comparable a cuando Fidel Castro calificaba a sus oponentes como escorias y gusanos. Y sabemos que con los Castro llegó una corrupción a escala colosal. Esto es algo que le resulta fácil a Donald Trump, tomando en cuenta que siete de sus socios cercanos han sido condenados por corrupción y muchos otros de sus allegados están usando la influencia del gobierno para beneficio de sus propios intereses. ¿Donde hemos visto eso antes?

Los contextos que los partidarios latinos de Trump deberían tener en cuenta son los que afectarán las historias de nuestras propias familias y no las arengas de un hombre que no ha logrado proteger al país de la epidemia de COVID-19, que empodera a los supremacistas blancos, y que nuevamente como Fidel Castro, recibió ayuda política directa de los rusos.

¿Han olvidado los partidarios latinos de Trump que Vladimir Putin, otro dictador, busca socavar la seguridad de nuestro país tal como lo hizo Nikita Khrushchev en el tiempo en que Máximo, y los otros niños que partieron de Cuba, lograron llegar a Florida en el momento justo? ¿Máximo olvida que la historia se repite?

Un segundo mandato de Donald Trump no solo es peligroso para cualquiera que teme a los dictadores. Cualquiera de nosotros que tenga una apariencia o un acento diferente siempre estará en peligro cuando la policía de estado se encuentre fuera de control. Si Trump es reelegido, se sentiría libre de desatar todo el poder del estado contra quien el desee.

Agentes federales encubiertos en camionetas sin identificación que capturaron a personas de las calles de Portland ha sido solo el comienzo. Una vez que los dictadores de los países latinoamericanos consolidaron su poder, como lo está haciendo Trump ahora, se sintieron en libertad de hacer lo peor, subyugar a sus pueblos. La destrucción ocurre cada vez más rápido cuando se eliminan las restricciones que refuerzan la decencia y la ley. Hemos visto esto una y otra vez.

A medida que nos acercamos al día de las elecciones, tendremos que tomar una decisión sumamente importante sobre quien entre Joe Biden o Donald Trump son mejores para este país durante los próximos cuatro años. Sé que con Joe Biden como presidente, el país puede alejarse de este peligroso camino en el que nos ha puesto Trump.

Como latinos hemos vivido y seguimos viviendo dictaduras que han provocado daños irreparables en varios de nuestros países de origen, de los que hemos huido. Esta no debería ser una decisión difícil para nosotros.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.


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