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Derrumbe de edificio en Surfside (Miami)

Las pistas que dejó una llamada telefónica que se cortó repentinamente al colapsar el edificio de Surfside

Mientras Cassondra Billedeau-Stratton le contaba a su esposo Mike Stratton sobre el estremecimiento que se sintió en todo el edificio, la llamada se cortó abruptamente. El hombre hoy intenta no perder la fe de encontrarla con vida entre los escombros. Lo poco que llegó a decirle su esposa es una pista más de lo que pudo haber ocurrido.
28 Jun 2021 – 09:28 PM EDT
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Lo primero que hizo Cassondra Billedeau-Stratton, de 40 años, momentos después de sentir cómo comenzaba a estremecerse el edificio de 12 pisos de Surfside -incluido su departamento del cuarto nivel- fue tomar el teléfono para llamar a su esposo Mike Stratton, que en ese instante de la madrugada del 24 de junio estaba en Washington DC, a donde había ido por negocios.

Cuando Mike Stratton escuchó el ruido del teléfono se despertó medio adormilado y notó en la pantalla del celular los números iluminados que indicaban la hora: la 1:30 am.

Cuando respondió la llamada no pudo hablar porque su esposa Cassie no paraba de contarle nerviosa sobre el enorme agujero que se había generado en el área la piscina.

Este testimonio segundos antes del colapso, da nuevas pistas sobre dónde ocurrió el evento catastrófico que provocó que el edificio residencial relativamente nuevo se derrumbara casi por completo.

Parte de las investigaciones de los ingenieros forenses se concentran en el área de la piscina donde se registraron filtraciones y columnas agrietadas.

En efecto, hace tres años, una firma de ingeniería, Morabito Consultants, encontró evidencias de "daño estructural importante" en el concreto debajo de la plataforma de la piscina y "abundantes" grietas y desmoronamientos de las columnas, vigas y paredes del estacionamiento. El hallazgo fue parte de las inspecciones para el proceso de recertificación del edificio a sus 40 años de construcción. Recomendaron entonces impermeabilizar las zonas afectadas.


Ese reporte ayudó al condominio a preparar un proyecto de reparaciones que no lograron ni empezar, más de dos años después de aquella advertencia.

Tras el colapso del edificio, funcionarios de la ciudad dieron a conocer este documento con fecha de 2018 y que concluía, entre otras cosas, que había daños en el hormigón y en las cabillas de refuerzo causados por la constante exposición a fugas de agua y al aire salino corrosivo.

"Aunque parte del daño es menor, la mayoría de los daños en el concreto necesitan ser reparados de forma oportuna", recomendó el consultor Frank Morabito en su reporte. En el documento no alertó sobre un posible colapso de la estructura.

El problema de fondo que causó los daños, se ve en el reporte citado por medios, se debió a que el edificio fue construido sin cumplir con las especificaciones de desniveles que permitieran el drenaje de las aguas en áreas como la entrada al edificio y la plataforma aledaña a la piscina. Por eso terminaban estancadas en esas áreas hasta que se evaporaban con el calor.

En un comunicado enviado el sábado por la firma Morabito Consultants al diario The New York Times, explican que le dieron a la asociación del edificio un reporte en el que daban detalles de "grietas importantes y quiebres en el concreto que requerían reparaciones para garantizar la seguridad de los residentes y del público".

El diario consultó a varios expertos que dijeron que estas fallas pudieron ir generando un "colapso progresivo". Para ellos, el primer video que mostró el derrumbe, de una cámara de vigilancia de una torre contigua, les hace pensar que la falla estructural podría estar al pie de la torre.

El alcalde de Surfside, Charles W. Burkett, fue el primero en comparar la caída del edificio cual panqueques en un plato. El fin de semana se exculpó al decir que desconocía el reporte de Morabito. Él es de los que han dicho que un edificio no puede derrumbarse de la nada: "Había algo muy, muy mal con esta situación".

La llamada entre esposos


Justo cuando Cassondra Billedeau-Stratton le contaba impresionada a su esposo Mike que había desaparecido la piscina tras un remezón fue cuando la llamada se cortó repentinamente, dejando a Stratton -a sus 66 años- con su alma pendiendo de un hilo y con el recuerdo imborrable de la hora de la llamada. "Era la 1:30 am, nunca, nunca lo olvidaré", le dijo al diario Miami Herald.

En poco menos de tres días, Mike Stratton pasó de despedirse de Cassie Billedeau-Stratton antes de partir de Miami a la capital del país, a no permitirse la osadía de perder la fe y confiar en que el esfuerzo extenuante de los equipos de rescate pueda encontrar con vida a su esposa, la cual forma parte de la lista de 150 personas que todavía están desaparecidas tras el derrumbe.

Ambos se conocieron en 2014 en una fiesta del Super Bowl en Nueva York y poco tiempo después se casaron. Han vivido los últimos siete años de su vida disfrutando de su compañía, a pesar de los constantes viajes laborales de ambos. Él, un estratega demócrata que divide su tiempo entre Denver, Miami y Washington DC, intenta acomodar siempre su agenda con la de Cassie, una modelo, actriz e instructora de Pilates que vive entre Nueva York y Miami.

Sin embargo, esta vez la cita más esperada por Mike con su esposa no depende de un vuelo cancelado o de una cita de trabajo impostergable, sino por la esperanza de que -tras más de cinco días bajo los escombros- puedan encontrar con vida a su querida Cassie y volver a disfrutar de su sonrisa plena.

"Ella es la persona más divertida y vivaz que puedas imaginar; es la imagen de la vida misma”, le dijo Mike a NBC News con un nudo en la garganta pero hablando en tiempo presente porque se ha jurado que su fe se mantendrá intacta.

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