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Educación

Cinco aprendizajes que ha dejado la crisis de covid-19

La pandemia cambió radicalmente la vida de la mayoría de los grupos familiares. Ahora las medidas de confinamiento se han estado flexibilizando y todos intentan adaptarse a la “nueva normalidad”. Aunque el futuro sigue siendo incierto, también hay fortalezas ganadas. Aquí revisamos las áreas que han mejorado y las lecciones que podemos sacar de todo esto.
13 Sep 2020 – 01:08 PM EDT
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Happy young family with two kids having fun in living room, sitting on cozy couch, laughing mother and father with adorable little daughter tickling, funny activity, enjoying leisure time at home Crédito: fizkes/Getty Images/iStockphoto

1. La comunicación con la escuela y los maestros es esencial

Involucrarse más con el aprendizaje de los niños ha sido, en muchos sentidos, una ganancia. En un estudio conducido por Learning Heroes, organización que brinda apoyo en el seguimiento académico de los niños, 71% de los representantes encuestados dijo apreciar ahora mucho más el trabajo que hacen los maestros. El 67% estuvo de acuerdo en que esta crisis los ha hecho conectarse con el día a día de la educación de sus hijos, más que nunca antes. Y según el 57%, la escuela a distancia fue mejor de lo que esperaban. Para los padres, las prioridades son comprender mejor lo que se espera de sus hijos a nivel académico, encontrar más tiempo para ayudarlos con las tareas diarias y tener una relación mejor y más comunicativa con la escuela.

2. La tecnología no ha llegado tan lejos como se pensaba

Patricia Chávez, directora de políticas del Parent Institute for Quality Education (PIQE), afirma que esta crisis ha dejado al descubierto que no todas las personas tienen acceso a una serie de recursos que, en un principio, se daban por sentados. “Hemos visto la desigualdad tecnológica como nunca antes. Muchos padres no están acostumbrados a la tecnología. Ahora todo se hace en línea y a muchas familias les ha tocado aprender a manejar herramientas como el correo electrónico o Facebook, o el simple hecho de conectarse a internet. En PIQE hemos ayudado a muchos padres a crear sus cuentas de email, por ejemplo”.

En algunos hogares, el teléfono y la televisión han cobrado más importancia. En PIQE han hecho más de 20.000 llamadas telefónicas, para asistir a los padres en estos días. En ese sentido, el aprendizaje ha venido en ambas vías: de parte del sistema escolar y las organizaciones, en un mejor entendimiento de la realidad de muchos hogares, y del lado de los padres en la entrada (aunque forzada por las circunstancias) en un mundo de conectividad del que, hasta ahora, se habían visto aislados.

3. Está bien buscar apoyo (sin sentir vergüenza)

Muchos representantes sienten vergüenza de no saber utilizar algún recurso o de no entender las instrucciones que les da la escuela por las barreras idiomáticas, culturales o tecnológicas, entre otras causas. En la encuesta de Learning Heroes, la mayoría de los padres manifestó no recibir suficientes recursos de su escuela y entre 70% y 90% declararon no haber recibido ninguno personalizado. Y 23% declaró estar utilizando herramientas que ellos mismos encontraron, como websites generales (24%) y videos en YouTube (14%)

La especialista de PIQE recomienda quitarse la pena: “Aquí estamos todos en el mismo barco, aprendiendo de esta experiencia. Si hay algo que no entiendes, la escuela está en el deber de poder explicártelo. Es importante asegurarte de tener la mejor información posible”. Recomienda, además, compartir estas inquietudes, ya que las escuelas están tratando de planificar, pero deben conocer las necesidades de los padres para crear la solución más apropiada.

4. El tiempo de calidad juntos es fundamental

La convivencia en casa ha redefinido las agendas, y esto ha servido para reaprender la importancia de pasar períodos en familia. Adriana Romero, madre profesional y emprendedora del proyecto Our Little Venice, que busca ayudar a las mujeres a balancear sus diferentes roles, confiesa que, aunque no fue nada fácil, ahora ve los beneficios: “Esta cuarentena es también un tiempo de calidad. Cada día tenemos que tratar de hacer algo especial para que los niños sientan menos la ansiedad y todos como familia valoramos eso. Hemos aprendido a disfrutar cosas nuevas como juegos de mesa, paseos y actividades”.

5. Es una oportunidad para aprender a enfrentar desafíos y sentirse agradecidos

Según el sondeo de Learning Heroes, aunque muchos padres se mostraron preocupados y ansiosos al principio, también una buena porción ha aprendido a manejar esa angustia y a incorporar otras lecturas: 72% de los encuestados expresó que estaban agradecidos y 75% se definió como esperanzado.

Planificación, flexibilidad y resiliencia son, sin duda, tres habilidades clave que se han ganado o fortalecido durante esta crisis. Las familias están en mayor capacidad de fluir ante los desafíos, aprender de los errores y perdonarse, si las cosas no salen según lo previsto. Asimismo, muchos han entendido la importancia de concentrarse en estar lo mejor posible, mantenerse saludables y construir mejores vínculos como familia, indispensables para esta convivencia aumentada.


Este artículo se publicó en colaboración con Learning Heroes.


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