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Derrumbe de edificio en Surfside (Miami)

“No quiero morir, ayúdame Dios”: cubana narra cómo se salvó del derrumbe en Surfside por pocos segundos

Iliana Monteagudo, una cubana de 61 años, estaba dormida en su apartamento del edificio Champlain Towers South, en Surfside, la noche del derrumbe. Cuenta que "algo", que no puede explicar, la despertó pocos segundos antes del colapso. Este es su relato de cómo llegó al primer piso mientras todo se venía abajo.

2 Jul 2021 – 03:03 PM EDT
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Iliana Monteagudo, una cubana de 61 años, vivió momentos de verdadero terror la madrugada del pasado jueves 24 de junio, cuando se derrumbó la parte donde ella vivía en el edificio Champlain Towers, en Surfside, apenas unos segundos después de que 'algo', que no puede explicar, la despertara y ella pudiera escapar de una muerte segura.

Hasta ahora, esta cubana es la única residente de la parte del condominio que colapsó, que estaba allí en el momento del derrumbe y que ha contado su historia. Su apartamento, la unidad 611, ya no existe.

Su impresionante testimonio


“Yo estaba dormida a la una y tanto de la madrugada y no sé ni qué fue lo que me despertó, para mí fue Dios. En fin, me desperté porque sentía el ambiente enrarecido y no podía dormir tranquila”, dijo Iliana, que todavía no sale de su asombro por la forma cómo pudo salvarse de esta tragedia por solo segundos.

“De repente siento unos ruidos extraños y pienso que se me quedó abierta la puerta del balcón. Cuando corro a la sala, efectivamente estaba abierta y traté de cerrarla, pero no pude. Me imagino que porque ya estaba desnivelada por el movimiento... al mirar a la pared noté que se abría una grieta del techo hacia el suelo, de dos dedos de ancho”.

La sobreviviente de una de las peores tragedias que haya visto el sur de Florida cuenta que algo le dijo: “Tienes que correr”. Así que corrió a su cuarto, se cambió la ropa, agarró su identificación y tarjeta de crédito, la imagen de la virgen de Guadalupe, de la cual es devota, y metió todo en una pequeña cartera. Tomó la llave, salió y cerró la puerta.

No se equivocaba en su afán.

Sin saber dónde quedaba la escalera de emergencia, se le ocurrió que debía estar cerca al ascensor y hacia allí se dirigió.

“No sabía dónde quedaba la escalera de escape, pero las asocié con el elevador, así que corrí hacia allá, y efectivamente la encontré. Había un silencio total. Yo era la única que me había despertado”, explicó.

“De repente, cuando bajaba del sexto al cuarto piso, sentí un ruido espeluznante, infernal, y me dije, ‘se cayó este edificio’. Me dio miedo que por el efecto rebote, se cayera donde yo estaba y me aplastara en la escalera o que, cuando llegara abajo, los escombros no me dejaran abrir la puerta de salida”.

“Padre santo ayúdame, yo quiero ver a mis hijos, yo quiero ver a mis nietos, por favor no me dejes morir de esta manera, te lo suplicó”, oró Iliana.

La salida


“Llegué a la planta baja, pude salir y me encontré con un muchacho delgado que estaba de guardia de seguridad esa noche y que me preguntó si estaba pasando un terremoto. Yo le dije que esto era otra cosa, que el edificio se estaba cayendo por problemas estructurales".

Iliana cuenta que le dijo al guardia que tenían que irse, pero en el camino hacia la salida se toparon con una pared que les llegaba casi a los hombros, y que ella no podía escalar.

"Al final él me dio la mano y no sé cómo logré subir”, dijo la mujer, mostrando las raspaduras que se hizo en las piernas.

Pero arriba del muro se encontró con un abismo entre ella y la salida.

Sin embargo, “miré a la izquierda y Dios y todos los ángeles me pusieron una columna de escombros en la que puse el pie y vi que aguantaba mi peso, así que apoyándome ahí, pasé a tierra firme”.

Pidiendo ayuda


Después le pidió el teléfono a la policía para llamar a sus hijos, pero ellos no le contestaban, pues no conocían el número que los estaba llamando.

Decidió caminar un poco y alguien que pasaba por el lugar en su carro le ofreció ayudarla. Ella le pidió que la llevara donde una familiar que vivía cerca en la calle 5 y la avenida Collins, y allí pasó la noche.

Se había mudado hacía pocos meses y no sabía de los daños


Iliana vivía en Champlain Towers desde diciembre pasado, tras vender la casa donde vivió durante 40 años. No tenía muchas amistades en el edificio.

“Esto era algo perfectamente evitable, a mí me vendieron y no me dijeron que hacía un montón de tiempo que venía con problemas estructurales, no me dijeron que había que hacer una reparación de 15 millones de dólares ni que había que pagar una cuota extra de 1,000 dólares más”.

En total, Iliana dice que debía pagar 2,000 dólares más mensuales, para reparar el edificio y la recertificación de los 40 años.

Entre lo que le dijeron que se debía reparar, se encontraba la piscina, que perdía agua y los aires acondicionados.

Quedó sin nada


El apartamento donde vivía Iliana era la inversión de su vida. Sus hijos establecioron una página de gofundme para ayudarla, pues "ahora solo tiene la ropa que llevaba puesta cuando logró escapar del lugar, su cartera y sandalias".

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Este es el antes y después del edifico Champlain Towers

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