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Carteles

Esta es la larga condena que deberá cumplir ‘Chinda’, la abuela asesina que era jefa de su propio cartel

Las autoridades afirman que Erlinda Ramos impuso un reino de terror al frente de una peligrosa organización de tráfico de drogas que operaba en una zona costera de Honduras. Se alega que una de sus víctimas es un residente permanente de Estados Unidos que vivía en Tocoa. Ella pensaba que era un informante del gobierno.
Publicado 28 Mar 2023 – 03:42 PM EDT | Actualizado 28 Mar 2023 – 03:46 PM EDT
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El gobierno de Estados Unidos dice que no tiene certeza de cuánto daño hizo Erlinda Ramos Bobadilla, una mujer de 62 años a quien apodan ‘Chinda’, en una región de su natal Honduras.

Según la acusación, Ramos, que era jefa de su propio cartel de drogas, ordenó varios asesinatos, incluyendo el de un residente permanente de EEUU que ella pensaba estaba cooperando con las autoridades; y contrató sicarios para que mataran al jefe de la agencia antinarcóticos de su país.

Ella participaba en las negociaciones con traficantes que le entregaban cargamentos de cocaína en las costas de Honduras y luego hacía arreglos para que otros llevaran la droga a Guatemala y México. Sus hijos le ayudaban. También tenía pistoleros que la protegían y policías locales estaban en su bolsillo.

Era tan peligrosa que, por su captura, el Departamento de Estado ofreció en 2022 una recompensa de 5 millones de dólares (la misma cantidad que se estableció por el capo sinaloense Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán). El 15 de mayo de ese año fue detenida en su país y el 26 de julio la extraditaron.

Este martes, un juez federal de Virginia dio el golpe definitivo a su organización criminal al imponerle una sentencia de 20 años de prisión por participar en una conspiración a gran escala que enviaba cargamentos de cocaína a Estados Unidos. Ramos Bobadilla se declaró culpable en diciembre.


“No hay forma de saber con seguridad cuánto daño dejó Ramos Bobadilla a su paso”, declaró en un comunicado Derek W. Gordon, titular de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Washington DC. “Sin embargo… los días de narcotráfico de Ramos Bobadilla ahora han terminado”.

El reinado de 'Chinda'

Desde 2006 y hasta 2015, alias ‘Chinda’ fue la jefa de un grupo de narcotraficantes conocido como Los Montes, que es considerado uno de los más peligrosos de Honduras. Su sede era un pueblo llamado Francia, en la costa nororiental de Honduras. Allí recibían cargamentos de hasta una tonelada de cocaína provenientes de Sudamérica, vía marítima y aérea. Los almacenaban y luego hacían arreglos para que fuesen transportados por carretera a Guatemala y México, y finalmente llegaba a EEUU.

Los fiscales indican que sus responsabilidades eran negociar con traficantes de Centro y Sudamérica, administrar las ganancias ilícitas y proteger su imperio con pistoleros que mataban bajo sus órdenes y entregando sobornos a policías y funcionarios corruptos.

“Por ejemplo, Los Montes y otras organizaciones narcotraficantes hondureñas conspiraron para financiar el asesinato del jefe de la agencia antidrogas de Honduras en diciembre de 2009”, señala un comunicado del Departamento de Justicia.

Se alega que en junio de 2013, junto con su hijo Noé Montes Bobadilla, ella pidió que mataran a un residente permanente de Estados Unidos que vivía en Tocoa, Honduras, “en represalia por la supuesta cooperación” que tendría con las autoridades. No está claro si la víctima era, en efecto, un informante.

“La acusada y su familia lideraron un peligroso cartel de drogas que trajo miles de kilos de drogas a Estados Unidos desde Honduras y dejó a su paso asesinatos, corrupción, violencia y terror”, recalcó Jessica D. Aber, fiscal del Distrito Este de Virginia, en el comunicado.

Los crímenes de Erlinda Ramos

La vida también se la ha cobrado caro a ‘Chinda’. En un memorando de sentencia, su abogado defensor Manuel Leiva narra que su clienta ha perdido a dos de sus hijos por involucrarse en el narco y alega que varios otros familiares suyos fueron asesinados por sus enemigos, Los Cachiros.

“Los Cachiros mataron entre 10 y 15 miembros de la familia de la señora Bobadilla, incluido su hermano Óscar Ramos Bobadilla… Su pérdida más reciente es la de su hijo Alejandro Montes Bobadilla en 2022. Lo mataron las fuerzas del gobierno hondureño cuando intentaba evadir la captura”, cita el documento. Por su hijo apodado ‘Tito’ también se ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares.


‘Chinda’ habría escuchado los disparos que le quitaron la vida. Otro de sus hijos, Alex Adán Montes Bobadilla, murió en 2014 mientras se encontraba en prisión domiciliaria en su país. Lo arrestaron en 2003 transportando cocaína. Logró huir, pero lo detuvieron en Colombia y lo deportaron.

Su hijo mayor Noé Montes Bobadilla, de 39 años, fue detenido en 2017 y lo extraditaron. Ahora cumple una sentencia de prisión de 37 años por tráfico de cocaína y se encuentra en una prisión de West Virginia. Su liberación se ha programado para el 24 de diciembre de 2048, según registros públicos.

Mientras que su hijo menor Juan Carlos Montes Bobadilla, de 36 años, se encuentra prófugo y también está en la mirilla del gobierno de EEUU. Por su arresto se fijó un pago de $5 millones.


El abogado de Ramos Bobadilla dice que los nietos de su clienta “han recibido amenazas de muerte” y que ellos y sus nueras “son particularmente vulnerables” porque en su comunidad no quedó nadie que los proteja de criminales que operan en la región.

‘Chinda’ ha sido descrita por su defensor legal como una mujer analfabeta que se crio en la pobreza y que desde niña se ganaba la vida como campesina. A los 14 años se fue a vivir con su esposo Alejandro Montes a una ranchería aislada. Era una ama de casa y a los 18 años tuvo a su primer hijo.

El lugar estratégico en el departamento de Colón donde sembraba su marido despertó el interés de narcos que trazaban nuevas rutas para mover cocaína. En esa época Montes fue reclutado, a la par de otra dinastía criminal, Los Cachiros. Así nació una vieja enemistad que sigue vigente.

Al morir su esposo ‘Chinda’ se quedó al frente de la organización, hasta que un operativo policial la puso bajo custodia. Su abogado asegura que ella vivía en una “zona pobre” de Honduras cuando la atraparon. Así, señala, pasó de un pueblo remoto del que poco salía a una prisión en Virginia donde nadie la visita.

En el memorando, el defensor legal subraya que es posible que no vuelva a ver a su familia hasta que la devuelvan a su país y teme que allá sea blanco de alguna venganza de sus enemigos.

“Si sobrevive a su sentencia, la señora Bobadilla será deportada a Honduras para enfrentar la ira del gobierno hondureño y aquellos que buscan vendettas”, advirtió el abogado Manuel Leiva.

Desde su extradición, ‘Chinda’ ha estado en el Centro de Detención de Alexandria, en Virginia. Ahora espera su traslado a una prisión federal para cumplir el resto de su larga condena.

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