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Japón pretende verter agua radiactiva en el Océano Pacífico: te contamos la historia

Publicado 11 Sep 2019 – 05:35 PM EDT | Actualizado 11 Sep 2019 – 05:35 PM EDT
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Como si la actual contaminación de los océanos no fuera suficiente, cientos de administraciones gubernamentales en el mundo insisten (o al menos sugieren) ir al límite para continuar vertiendo deshechos de diversa índole.

La controversia ahora rodea al ministro de Medio Ambiente de Japón —Yoshiaki Harada— quien planteó hace unos días liberar el agua contaminada de la planta nuclear de Fukushima hacia el Océano Pacífico.

Harada aseguró que es necesario, ya que la instalación se está quedando sin espacio para alojarla. El hecho es que Tokyo Electric Power Company (TEPCO) ha estado almacenando más de un millón de toneladas de agua radiactiva desde que el reactor nuclear de Daiichi fue dañado durante el tsunami de 2011.

El ministro emitió ese juicio ante la prensa, y aunque la determinación definitiva será llevada a cabo luego de estudios específicos, en el 2022 podrían comenzar las filtraciones "controladas" de agua contaminada.

Originalmente, agua limpia proveniente del Océano Pacífico, se usaba para enfriar núcleos en la planta de TEPCO, así se evitaba que se derritieran. Sin embargo, la contaminación ya es irreversible en el líquido que quedó alojado.

¿Qué fue lo que ocurrió en Fukushima?

El 11 de marzo de 2011, un terremoto de magnitud 9.0 (el más poderoso jamás registrado en Japón) golpeó la región de Tōhoku, lo que después provocó poderosas réplicas y un tsunami masivo que dejó más de 15 mil personas muertas y destruyó tres reactores en Fukushima.

Los incendios y derrumbes en la planta, provocaron que material radiactivo se filtrara hacia el exterior, hecho agravado debido a la presencia y propagación de múltiples contaminantes químicos.

El accidente fue calificado por la Escala Internacional de Accidentes Nucleares como tipo 7, constituyendo uno de los mayores desastres medioambientales de la historia contemporánea, casi a la par del incidente de Chérnobil.

De acuerdo con informes preliminares entregados a Japan Times, las plantas nucleares ubicadas a lo largo de la costa arrojan regularmente agua al océano que contiene tritio, un isótopo de hidrógeno que es difícil de separar y se considera relativamente inofensivo.

Sin embargo, TEPCO admitió en 2018 haber sobrepasado los límites en cuanto a las filtraciones permitidas (unas 200 toneladas diarias), lo que ha generado preocupaciones por la vida marina y por grupos pesqueros que destinan sus productos al consumo humano debido a las toxinas.

Takayuki Yanai —funcionario de una cooperativa pesquera en la ciudad de Iwaki en Fukushima— aseguró al Japan Times que la medida propuesta por Harada destruiría negocios y acabaría con el progreso en medidas de seguridad para pescadores regionales.

De acuerdo a la emisora ​​nacional de Japón NHK, la Junta de Gobernadores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) continuará discutiendo la propuesta de Harada. Representantes de Japón y Corea del Sur, conocerán el fallo definitivo en las semanas venideras.

Quienes están a favor de devolver el agua contaminada al océano, establecen que la liberación sería paulatina, de forma que no afectara en gran medida la vida marina.

No obstante, los grupos ambientalistas (como Greenpeace) y la sociedad japonesa en general, temen el daño potencial ocasionado por cualquier descuido o malos cálculos, ya que sería de carácter irreversible. Su posicionamiento apuesta por idear alternativas más sustentables.

¿Qué opinas de esta polémica medida que podría cambiar la vida en todo el planeta en el año 2022? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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