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Algunas historias sobre las pruebas nucleares que seguramente no conoces

Publicado 10 Sep 2017 – 07:30 PM EDT | Actualizado 23 Mar 2018 – 03:52 PM EDT
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Las pruebas nucleares casi siempre se realizan con máxima reserva o en absoluto secreto. Pero con frecuencia se filtran detalles muy sorprendentes, como estos 6.

1. Un B-17 navega dentro de un hongo atómico

El Ejército y la Marina estadounidenses realizaron en 1946 una serie de pruebas nucleares para investigar las nubes en forma de hongos que se generan en las explosiones. Utilizaron aviones no tripulados para entrar en los hongos; la Marina un F6F y el Ejército nada menos que un B-17, la « Fortaleza Volante», toda una hazaña tecnológica en la época.

2. Tormentas de polvo nuclear

Cuando el gobierno chino decidió realizar sus pruebas nucleares en los desiertos de Xinjiang, los pueblos de la zona le dieron la bienvenida por haber sido seleccionada para encabezar el avance tecnológico del país. Los ensayos se realizaron entre las décadas de 1960 y 1980 y los niveles de radioactividad ambiental superaron las del techo del reactor de Chernobyl. Se cree que murieron más de 100 000 personas por la contaminación radiactiva y las tasas de cáncer siguen siendo inusualmente altas.

3. Película radiactiva

Las películas fotográficas son increíblemente sensibles a la radiación, tal como lo sabe cualquier fotógrafo clásico. La Prueba Trinity, realizada el 16 de julio de 1945, fue el primer ensayo nuclear estadounidense y se produjo en absoluto secreto. Sin embargo, un científico de Kodak entró en sospechas porque los niveles de radiación ambiental empezaron a arruinar las películas. Como las pruebas siguieron, Kodak puso filtros de aire más efectivos y guardó reserva.

4. Cerveza atómica

En 1957, Estados Unidos ejecutó un proyecto titulado « El efecto de las explosiones nucleares sobre las bebidas comercialmente envasadas». Latas y botellas de cerveza, refrescos y otras bebidas fueron puestas a diferentes distancias, enterradas y al aire libre, tanto en cajas como en unidades sueltas. La mayoría de los envases sobrevivió a la bomba de 30 kilotones. Incluso, la cerveza más cercana a la bomba (a 300 metros) quedó ligeramente radiactiva, pero fue declarada apta para beber en caso de algún apuro.

5. Bomba atómica abandonada

Entre 1961 y 1989, la Unión Soviética utilizó la región de Semipalatinsk, Kazajstán, para realizar sus pruebas nucleares. En 1991, poco antes del desmoronamiento de la URSS, fue enterrada en Semipalatinsk una bomba de 0,3 kilotones que iba a ser detonada para unas pruebas militares. Cayó la URSS, Kazajstán se independizó, y el artefacto atómico estuvo enterrado 4 años a 125 metros bajo tierra. Fue detonado en 1995 por un equipo ruso-kazajo.

6. Charlton Heston: narrador nuclear

Un científico estadounidense se quejó en una ocasión de la mala calidad de la narración en los videos clasificados de las pruebas nucleares; un colega le preguntó en broma sí quería a Charlton Heston como locutor y el primero respondió ¿Por qué no? El famoso actor fue contactado, hizo gratuitamente varias narraciones en absoluto secreto y las películas fueron mejor apreciadas por su escaso público.

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